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Pedro Benjamin Ramos San Jose PDF Imprimir Correo electrónico
Escrito por Byron Tejeda   
Martes 16 de Febrero de 2010 18:00

PRESENTACION

Por un favorable azar del destino, este documento llegó a manos del profesor Roberto René Morales González, quien se lo prestó al licenciado César Mauricio Milián Orellana. Ni lerdo ni perezoso el licenciado Milián se lo entregó al Grupo de Amigos de la Literatura integrado por la licenciada Martha Murga de Gularte, el licenciado Miguel Angel Amperez, la PEM Lidia Magaly Guzmán de Recinos y la licenciada Carmen Otilia Chun quienes al leerlo consideraron que era imperdonable no publicar este trabajo del profesor, escritor, poeta y periodista Pedro Benjamín Ramos San José, ex catedrático del establecimiento. Sus ex alumnos lo recordamos por su don de gentes, su labor periodística y se vena literaria y poética, pero sobre todo por ser formador de varias generaciones de maestros, muchos de ellos con amor por la lectura y la literatura, cualidades que les fueron inculcadas por el profesor Ramos San José. Este grupo le presentó el proyecto a Byron Tejeda con quien se acordó hacer una publicación, aunque de pocos ejemplares para entregarlos a personas amantes de la cultura y el quehacer literario, antes de la publicación se acordó incluirlo en la sección que tiene a su cargo el profesor Walter Boteo Es una publicación del grupo de Amigos de La Literaturay TEMA como un homenaje al distinguido salamateco, al profesor Minchito como cariñosamente se le llamaba. El ejemplar original está dedicado al profesor Choquelo, como lo identicamos en el trabajo quien lo guardó por varios años. En este trabajo literario el escritor presenta vivencias de su estancia en el I.G.S.S de Salamá, durante varios días, lo hace con una narración llena de reflexiones filosóficas y con un fino humorismo que fue una de sus cualidades personales. Al final al retorno a su hogar nos relata como enfocaba su fe religiosa y su vida familiar

De esta forma reconocemos una vez más, aunque de forma sencilla, la trayectoria de un hombre de letras que fue siempre sencillo y que amó a su tierra. Por otro lado esta publicación también tiene una serie de fotografías de la Salamá antañona que esperamos se aprecien por su valor histórico. Un agradecimiento especial al licenciado César Mauricio Milián Orellana porque se ha empeñado en ir recopilando estas fotos y al señor Alex Rosales que siempre ha colaborado para la conservación de las mismas. Estas fotos están celosamente guardadas en la Escuela Normal Rural No. 4 donde se cuidan como parte del patrimonio histórico de Salamá.

PEDRO BENJAMIN RAMOS SAN JOSE

A MAL TIEMPO BUENA CARA

“ saludable es al enfermo la alegre cara del que lo

Visita “ rojas.

Salama, baja Verapaz, reino del tezulutlan, en el valle

De la paz, 31 de marzo de 1992,

En la vida hay altos y bajos.

En los momentos altos, hay que aprovecharlos gozando, trabajando y luchando por el pan de cada día. Darse al hermano, convivir con el prójimo y hacer bien sin mirar a quien. Dar sin esperar recompensa. Dar la mano franca y amiga, participar por el bien común, ser buen patrón de familia para satisfacción propia.

En los momentos bajos, ser paciente y conforme, recibir con paciencia franciscana los designios de Nuestro Señor. Ser optimista en la adversidad. Sobreponerse a las enfermedades y sacarle provecho a la imaginación, manteniendo siempre la participación con los demás.

Al mal tiempo buena cara.

Pedro Benjamín Ramos San José

Para mi compañero y distinguido maestro Rogelio Recinos

Salamá, abril de 1992.

INGRESO

Jueves 20. Era la una de la mañana de un día marzo del año l992, pocos años para el año dos mil, digamos, pues abrigamos la esperanza de ver las profecías de Nostradamus aunque hace ratos las estamos viendo.

Entrar a un centro asistencial es fácil, salir cuesta un poco, por lo complicado de la enfermedad. Como uno está metido en todo como hoja de pacaya, está metido hasta en el hospital, otros dicen por shute.

Como sea que fuera, tenía que estar en el Centro del I.G.S.S (Instituto Guatemalteco de Seguridad Social). Esto por si desconocen las siglas. Quien no las conoce, pero por si acaso.

El doctor Arriola al ver el examen dice que tengo azucar muy elevada. “A estas alturas debiera estar muerto”. Cuanto antes al hospital. Me fijaron cama, mi restricción, la comida. Dos inyecciones diarias, una extracción diaria de sangre diaria por cuatro días, tres pastillas diarias, había que atacar la enfermedad.

LOS DIAS

Comienzan a correr los días, viernes, sábado, domingo, etc. En los tres metros de ancho de un largo corredor, saludo a otros enfermos como yo, un tanto tristes por los males que nos aquejan. Pero como dice el refrán: “ Arrieros somos y en el camino andamos. Vaya si no.

Los que podemos caminar, que dicha, estamos del corredor a la sala de televisión, de la sala de televisión al corredor, del corredor a la sala de enfermos, allí hay cuatro camas, con sus respectivas mesitas de noche, mesita para tomar los alimentos, luces, baños y lavamanos y otras pequeñas comodidades. Hora y media es el tiempo para visitar a los enfermos, diariamente. Los familiares y amigos pueden sentarse en las camas, que los visitantes no quieran sentarse es cuestión de gustos.

Aquí no estamos para gustitos.

Mientras los días pasan me encuentro con pacientes conocidos y otras veces desconocidos. Entramos en conversación y ya somos puros cuates de adversidad.

A la par de mi cama, encuentro a don Angel Martínez, antiguo amigo, lo traté hace décadas siendo secretario municipal de San Jerónimo. Yo llegué a ocupar una plaza en el magisterio, maestro nuevito, diecinueve años, soñaba con mi carrera, tenía la ilusión de enseñar, me entregué de lleno a la enseñanza. Mi trabajo no salió tan mal, según me contaron despues. Lo cierto es que con don Angel hicimos amistad, juntamente con los otros empleados de aquella época. No había luz eléctrica en ese municipio pero éramos un grupo de fregones.

Ahora es distinto, don Angel recién operado de una hernia, entrado en años, ochenta y está muy bien, yo tras él. Me cuenta de sus lecturas yogas, que lo han hecho más espiritual, me habla de sus lecciones, de sus ejercicios de respiración. Me decía que llegó a separar su espíritu de su cuerpo y voló hacia otro planeta, iba a buena altura, cuando dudó un instante y se vino abajo, despues hizo otro intento y logró llegar al sol.

Una vez don Angel me dijo:___Mire Minche, se ha fijado que ya no hay zopilotes. Desde que se fueron vino la miseria. Zopilotes limpia mudos.

ENCUENTRO CON OTROS ENFERMOS

En el ir y venir por los corredores dormidos, silenciosos unas veces, bullangueros otros.

¿Lo van a operar? __Si, de una afección en la pierna.

¿ A usted que le pasa? __Pues fíjese que se me subió la presión.

¿ Y que es eso, usted?__Bueno, es cuando la sangre sube con más fuerza

Cerebro, la persona se siente mareada. ¡Ah¡ es decir que uno se queda como bruto.

Entro a una sala a saludar a los pacientes y escucho:__Mira cuate, ahora si me sacaron la mierda.___Entonces ya no te la van a sacar mañana. ( Al pobre muchacho le habían suturado los dos pies y le estaban haciendo curación)

Llego a la sala de televisión, allí una muchacha recién había tenido a su niño. En la televisión aparece una niña haciendo ejercicios aeróbicos y le digo:

___Mira tu puedes hacer esos ejercicios.

___No puedo, talvez me da el vaído..

A otro paciente le pregunto si le cambio el canal de televisión y le pongo un canal donde están pasando una película, me dice que no, porque los canales están en inglés. Le digo___Pero así puedes aprender inglés. Me responde algo chiveado,___Puchis, si no aprendí bien el español contimás voy a aprender el ingles, ya papo.

( Dibujo no. 1)

DE COLEGA A COLEGA

Una noche fue mi soledad en la sala de pacientes, con cuatro camas. Don Angelito Martínez había salido tranquilo, sonriente y pensando en otros mundos.

Soledad, soledad, Oh sole mío…

Aparece en escena mi colega maestro Choquelo R., venía “andando por las nubes”. Con unas cuantas copas entre pecho y espalda de cuatro días. ¡A la cama, bandido¡ ¡Suero, Choquelo y quietecito como Niño de Atoche¡

Con Choquelo hablamos del hecho de ser maestro, de política, de las particularidades de los políticos, de las andanzas de los presidentes que tienen cada ocurrencia, pero sobre todo de que la mayoría han sido buenos “limpiadores” porque han dejado limpias las arcas nacionales. También conversamos de poesía, de cultura. Cada uno en su cama contemplando su dolor. Siempre como buenos amigos. Él jalapaneco, yo, salamateco. Yo estudié en Jalapa y hablamos de nuestro insituto en Jalapa de los años cincuenta. Hablamos de lo que fue, es y será Jalapa.

El problema de salud de este amigazo, es el licor, pero esta enfermedad no es rara. ¡ Cuantos enfermos de esto hay Dios mío¡. El caso de Choquelo es raro, tiene una familia que lo quiere, unos suegros que lo respaldan en cualquier situación y una sociedad chomeña que lo estima. ¿Entonces? Cual será el por qué de esas tremendas “ furias” que agarra.

El dice__Mire Minchito es que me lo pide el cuerpo, no me explico que es lo que mero tengo. ¡ Ah bueno¡ Pienso que le falta meditación y reflexion. ¡Vaya caso¡ Me atrevo a aconsejarle:__Haga esto y allí está su salvación. Medite, si entra en meditación profunda su enfermedad será curada, si su mal continúa es porque aun le falta meditación. Le sigo aconsejando:___Reflexione. Reflexionar es hacer un recuento de nuestra vida, de nuestros éxitos y fracasos, ofrezcale abstinencia al Ser Supremo en aras de la unión familiar para salir de nuestras enfermedades. Hay que darse tiempo para meditar y reflexionar. Cierro mis consejos así:___Practíquelo y sanará.

Choquelo se echó el consejo a la bolsa, espero que esa bolsa no haya estado rota. San Chomo es tierra histórica, hay que hablar mucho de nuestros antepasados, más ahora que estamos a las puertas de los quinientos años del descubrimiento de América.

Dicen que no hay que celebrar el acontecimiento, por la jodida que nos dieron los conquistadores españoles.

Recientemente murió Emilio de Los Palitos, puro chomeño, de los que el pueblo tiene como personajes populares. Era pobre, humilde. Siempre saludaba a quien se encontraba con él: ___Buenos días tatita como estás, que Dios te acompañe. Luego su risa ya característica, la que llevó hasta el día de su muerte. Esto también me lo contó el amigo y gran maestro Choquelo.

ENFERMOS Y ENFERMEROS

Estar en un centro asistencial no es cosa del otro mundo, de todos modos

en el otro mundo no hay hospitales. Dicen que allá todo es PURA UVA. Digamos. La verdad es que suponemos que “ el otro mundo”, es algo desconocido, desconocido pero tranquilo, nuestros espíritus purgando nuestros pecados.

Aquí, en este mundo, las enfermeras y enfermeros tranquilos, finos, atentos, jóvenes, conocedores de su trabajo, inyectando, proporcionando la medicina ordenada por los galenos. Así la vida se presenta efímera para unos, para otros un tanto prolongada, uno la va pasando y mejorando la salud cada vez más. El personal paramédico que atiende responde a nombres que luego se nos graban, tales como: Manuel, Eunice, María del Carmen, María Elena, María del Tránsito, Leticia, Zoila, Pedrina, Martha Virginia, Fidelina. Ellos unen los pueblos de donde son originarios. Salamá, Rabinal, San Jerónimo, San Miguel Chicaj, Jutiapa. Una parte de la geografía patria, encerrada en el I. G.S.S.

Doña Minita o “seño Minita”, como le dicen, es una enfermera dulce, suave, atenta, afectuosa. Le doy muchas cualidades. Enfermera de vocación. Llega a mi cama, me levanta el ánimo, pues lo tengo un tanto decaído. Seño Minita “Caramba, que buena mujer”.

Marina es una enfermera jóven, entregada a su profesión. Atiende partos. Se las sabe todas. Me contó que en un año atendió más o menos doscientos partos. Me agradó escucharla cuando afirmó:___Me gusta mi trabajo, lo hago con responsabilidad, espero aprender mucho más.

Veo un feto de cinco meses, varoncito, con deformaciones. Carga para la sociedad y dolor para los padres. Pero no pudo venir a este valle de lágrimas.

¡ Ay Dios mío, cuantos niños se pierden¡

Hay niños de la calle. Estos niños (los fetos) son niños del olvido.

DOCTORES

Mi caso es inesperado, alteración del nivel de azucar en el organismo. El doctor Arriola ve mi caso. Su rostro siempre rubicundo no se altera cuando me dice con su voz de locutor:____ ¡ Caramba don Minche¡ se me hospitaliza inmediatamente, está bastante mal.

Otro día amanecí encamado. Frente a mi ventana el Cerro de la Santa Cruz.

El cerro no es un cangrejo, ni es de oro.

El doctor Arriola es un médico cirujano, de los que no se encuentran todos los días. ¡A que doctor Arriola más humano.¡ Muy médicos como él. Si hay dinero para pagar una consulta bueno, si no hay siempre bueno y atiende al paciente.

Le pregunto a un paciente__¿Y quien lo va a operar? Me responde muy contento:___El doctor Arriola, dicen que es muy bueno.

Y no es cuento cuate.

Hoy pasó visita Alvarado, responsable, amable y dejó sus ordenes, pero no Pedro de Alvarado, el de la conquista de hace quinientos años, no, el doctor Raúl Edelberto Alvarado y el doctor Solís, campechano, amigo de todos. ¡Buena gente¡. Me trajo una revista médica para dispararle al tiempo, sin matarlo, porque entonces se acabaría todo.

Miren muchá, no cabe duda que aquí hay buenos médicos, fijése Minche que no los conozco a todos pero me atienden muy bien.

¡ Vaya hombre, que bueno¡

No he perdido la cuenta de los días que llevo en el centro asistencial. Pero veamos. Tres, cuatro, seis, no, cinco, si cinco días. Frente a mi ventana veo pasar atardeceres bañados con sábanas blancas, desaparecen en las laderas del cerro despeinado de plumas. Plumas de garzas. Inmaculadas como ningunas. Han principiado pasar garzas blancas hacia sus nidos, que bellas, que bellas se ven todas unidas.

La doctora Diana, pregunta por mi caso, con mucha dedicación pasa visita a sus pacientes, lo mismo que la doctora Nájera, son muy responsables. El doctor Martínez me saluda en uno de los corredores, mi ex alumno, muy bueno para estudiar, alumno distinguido de la Escuela Normal, hoy dedicado a la medicina. Rápidamente le cuento lo sucedido. Me desea mejoría. El doctor Castro me dice: Me contaron que usted tiene un ingenio azucarero. Hará bajar el precio del azucar en Salamá. Me desea pronta solución a mi enfermedad. ¡ Que mejore pronto¡. Me quedo parado en medio del corredor.

Corredor silencioso,

murmullo lejano

de enfermeras

en turno,

pacientes arrullando

su dolor,

silencio nocturno

con pasos apagados,

dando tumbos

y trastumbos

en las mentes

de pacientes

despeinando sueños

con cantos de aleluyas,

con rezos imperceptibles

de aves marías

al amanecer.

oraciones caminando lentamente

en los labios pecaminosos

de los hijos

del Señor.

Rafael el Santo

lleva medicina

en su lámpara

invisible,

depositada

en manos de galenos

responsables.

Caminando

por los corredores

silenciosos de día,

silenciosos de noche

y en la lejanía

un cielo tranquilo

tachonado de estrellas.

FRACTURA DE 69 AÑOS

¡ Mamá Chea¡ ¡ La vaca hosca se fue para la hondonada. ¡Corré mija¡ ¡Corré¡. La lluvia que en ese momento caía atajó a la vaca, la vaca quedó asustada entre el cerco de piedras y el alambrado.

¡ Ay mija¡ ¿Qué le pasó mamá Chea¡ Llamá a José Vicente, que venga por mi, me caí, ¡Ay mi pie¡ ¡Corre mija¡ ¡Dejá la vaca¡

José Vicente apareció entre los cerros, montado en su caballo pinto, con su infaltable sombrero de paja. Apurado saltó del caballo, en brazos cargó el cuerpo de la abuelita de sesenta y nueve años y la llevó al hospital de Salamá. Y así me lo contó la misma viejecita de cabello cano y tez blanca, llena de vida en su silla de ruedas en los corredores del hospital. Despues del saludo me dice:___Yo nunca había estado en un hospital, vea usted y ahora tengo fracturado un pie. No me quejo de la atención del hospital que es buena. Por atajar una vaca josca me fracturé. Mi nieto José Vicente me cargo hasta la casa que tengo en Cubulco. Luego el regresó a nuestra aldea Chovén. Yo me quedé solita en la casa de Cubulco y arrastrándome para llegar a la cocina, con gran esfuerzo y dolor hice mi desayuno, dejé café hecho para mi nieto. Mi nieto me dijo:___Mamá Chea ¡Para que hizo el desayuno¡ Yo le conteste:__Mijo si mis manos están buenas y mi estómago tiene hambre. Fíjese don Minche que al principio las enfermeras me ayudaban para ir al sanitario y me llevaban a la cama. Ahora que estoy en silla de ruedas la acerco al sanitario, me arrastro un poquito y ya estuvo. Lo mismo hago para ir a la cama. Las enfermeras se admiran de cómo me valgo por mi misma. No estoy acostumbrada a que me sirvan, no espero que me sirva ni mi nuera, peor que la pobrecita está esperando un niño. Aquí estoy esperando a que me enyesen y luego volver a mi aldea Choven. Viera usted como me quieren mis nietos. Las aldeas son así tranquilas, con paisajes inolvidables, pájaros que cantan bonito y árboles que dan sombra.

Yo salí a la terraza del centro hospitalario, la luz del sol es grata para el cuerpo enfermizo, veo los árboles despeinados por el cálido viento, las espumbuyas cantando a la distancia.

LOS GRINGOS

¡ Ahí vienen los gringos!

Y vienen bailando el chá chá chá chá cha.

Un señor me dijo:___Don Minchito Yo digo que los gringos inyectan a todos lo mismo, yo lo vide fíjese.

A unos principian inyectándoles por los pies, despues las piernas y llegan a la rodilla, ahí termina la flor.

Otros siguen a la cintura, los brazos, la espalda.

¿ Será que todos los pacientes tienen la misma enfermedad?. Recordé el grito de: ¡Tierra¡ de Rodrigo de Triana, hace quinientos años y el campesinado sigue gritando: ¡ Tierra, queremos tierra¡. Se lo gritan a los presidentes cuando visitan los departamentos. La tierra sólo la ven pasar y gritan desesperados con voces con olor a muerte. Las enfermeras golpean puerta por puerta y el grito de ¡Rositaaa! se escucha a lo largo del corredor de tres metros de ancho. Las enfermeras salen con sus tablillas de control bajo el brazo, bajan por las gradas del primer nivel y el grito de ¡ Rosita! ¡ Rosita! ¡Rosita!, continua.

Las enfermeras vuelven a subir al segundo nivel, una de ellas lleva una hipodérmica ¡Cas! la deja para ir por otra. Rosita no aparece. A alguien se le va la vida, la anestecista Rosita fue buscada como aguja en un pajar. El silencio vuelve poco a poco. Si la vida se fue no lo sabemos.

VISITAS

Las visitas son esperadas por todos los pacientes, hora y media de tranquilidad, de pedir lo necesario para el uso personal. Las visitas son como los periódicos capitalinos: a diario.

¿ Como está la casa? ¿Cómo están los nietos? ¿Cómo está la vida en el centro de la ciudad? ¿Quiénes van y quienes vienen?

¿Qué es lo que va y viene y en el aire se detiene?

Viene mi esposa, Amalia, ella ya tuvo una experiencia, recluida en este centro asistencial, entonces yo la visitaba y le di toda la atención que necesitaba. Vinieron mis hijos, nueras, yerno, nietos, cuñadas.

Nada de traguitos mi amor, eso se acabó. No me hace falta, si se puede bueno, si no, no. Problema es la comida, la dieta, la ausencia de dulces, miel. Doña Amalita ya está dispuesta a brindarme la mejor atención y yo a responderle.

Te acuerdas que antes de entrar al IGSS comiste bananos con miel, dulces, remolachas, otro día remolachas y Pepsi y que sed aquella ¡Caramba¡

¡ Caramba doña Leonor como se le nota¡

¡ Caramba doña Leonor se le mueve todo¡

649 miligramos de azucar. Ya me están tocando las golondrinas por segunda vez, la primera fue cuando me jubilé hace dos meses. ¡Me dije, como te gustó verdad¡. Don Jorgito Galicia el consuegro a todo dar. Cuando me visitaba escuchaba la prohibición de los tragos. Gracias. Gracias decía con su rostro alegre.

Me han visitado ex compañeras de trabajo Conchy y Perla quien coloca en la cabecera de mi cama el cordón para hacer llamadas de emergencia dentro del hospital. ¡ Vaya que ya está jubilado, si no le viene el descuento¡

En la capital, los almacenes hacen descuentotes para su aniversario y para navidad. Podríamos comprar miel, pan, pasteles, dulces y frutas . ¡ Ho no¡ Quiero decir esas cosas no compraremos aunque hagan decuentones muchá.

Salud divino tesoro

Ya te vas para volver

Cuando quiero tenerte

No te tengo

Y a veces te tengo

Sin querer.

Los amigos se acercan para inquirir por el estado de mi salud. Por la vía telefónica otros familiares pregunta por mi. Entonces reflexiono: Dios nos da la vida, ignoramos porque se alargan nuestros días en la tierra. Somos pasajeros, turistas si así nos queremos llamar, amamos la naturaleza y a otras criaturas. Nuestra salud nos permite trabajar y entregarnos al servicio de los demás; pero cuando la salud falta hay momentos en que nos deprimimos, entonces necesitamos de ayuda, de consejos, de quien nos estimule en nuestros momentos depresivos. Cuando encontramos esa ayuda nos sobreponemos y salimos adelante. Es parte de nuestra existencia. ¿ Quien no ha estado enfermo? ¿Quién no ha estado en un hospital?. Nuestra mejor manera de identificarnos con los demás es servirles y así en un momento dado, bajar tranquilos de la mano de la Parca al mundo díafano sin retorno.

Choquelo el cuate de sala, se retira, le pusieron cinco litros de suero, está respuesto. Me dijo__ Tomaré dentro de otros diez años, tenía quince de no hacerlo. Me voy tranquilo no tomaré ni Whisky, coñac, Ron Botrán, chiricuta, mucho menos barranco, pero ni vino de consagrar.

Muy contento Choquelo me dijo:___Usted si es respetado aquí don Benjamín, cuando vine, la preguntaron a usted si estaba de acuerdo a que me atendieran en la misma sala. Le dije:___No hombre no fue así. Tiene su pegue usted don Minchito terminó diciéndome Choquelo.

Ayer vino Amalia mi esposa, rogando por mi próximo regreso a casa. Alegraron la visita mis hijos Benjamín, Clary, Elsa Marina próxima a darnos un nieto más para alegría nuestra, también vino Vero. Por la noche me visitaron Eduardo mi hijo y mi yerno Leonel y Fernando el menor de mis hijos. Luego veo con alegría a mis nietos a los que por su edad pueden entrar a visitarme, me trajeron los muñequitos de Ronald Macdonald y Bety Mármol para alegrar le mesita de noche pero aquí también es de día. Mis nietos : Yadi y Alejandro, Eugenia María, María Fernanda, Pedro Ignacio y Diana María me esperan en casa. Todos preocupados por mi enfermedad me atienden constantemente. Gracias familia buena.

Mis cuñadas Josefina y Natalia, me traen saludos de mis suegros que son muy queridos por mi.

Gustavo mi hermano pregunta por mi me envía un reconstituyente.

Me visita Tono Castillo, el amigo de siempre, compañero de trabajo a todo dar. También Chabelita y Oliverio Gularte, don Lico Prera ahora naturalista, haciendo la competencia en las Verapaces, Ana Judtih Gularte y su hermana la Administradora de Rentas, también me visita el director del INEBE.

Amalia dice:

La atención es buena. ¡ No estás muy desesperado!

Aunque la jaula sea de oro

no deja de ser jaula.

Llegan a mi sala de enfermo, mis sobrinas Juya y Titi, quienes auguran mi mejoría.

ENFERMOS

__¿De donde vino usted?

__ De Morazán, señor. Vengo malo de la orina, acaso puedo orinar pues usted. Viera que dolor. Espero sanar aquí. Anoche llovió un poquito usted, ojalá siga lloviendo, así se refresca el mundo.

__¿Que le pasó señora?

__Vea usted, hace tres meses me operaron de hernia en Guatemala, ahora me está saliendo materia y unos hilitos, no cabe duda me los dejaron adentro, parece que me van a operar de nuevo. Ojala salga bien esta vez. Fíjese que en una ocasión a una señora le dejaron un foquito adentro y se dio cuenta porque en la noche el foquito alumbraba. Mire pues que descuidados son, si la vida de una no es como le de un chucho usted.

Van las garzas de dos en dos

de cuatro en cuatro

de ocho en ocho

de doce en doce.

__ Don Minche tan mentiroso ¿Cómo las pudo contar? Se pueden contar cuando está quietas pero así volando no se puede.

___Cuando las cuente, me cuenta cuantas conté y verá que si se pueden contar.

____Don Minche, hoy hubo una equivocación en el hospital, nunca faltan, verdad usted. A la hora del almuerzo al paciente que está con dieta blanda le dieron la corriente, al paciente que no le daban almuerzo le dieron su buen plato al paciente de dieta libre no le dieron de comer.

Timbres llamando a emergencia, interrumpiendo el silencio-

___Usted nos debiera hacer reír un poco , estamos muy serios.

___Ya papo, tu payaso.

El médico atiende a una señora que da a luz gemelos, al primer niño lo toma de sus piecitos, le da unas nalgadas y el niño llora. Cuando el médico se acerca para recibir el otro niño, este no nace y el médico se va, el niño al fin nace y le pregunta a la enfermera.__Oiga usted, ya se fue el que pega en las nalgas.

___Mire usted,¿ No oyó anoche el Caballo de la Muerte?

___No, ¿ Será cierto?

___¿ Verdad que usted lo oyó también?.

___Es cierto don Benjamín, es cierto, iba haciendo plinguin, plinguin. Pasó bajo esta ventana trotando cloch, cloch, cloch. Una de las enfermeras dice que es la cuarta vez que lo oye. Pero a lo mejor es mentira.

Mentirosa, eres una mentirosa

hasta la vida, vida mía.

TELEVISION

En la sala de la televión nos agrupamos enfermos del I.G.S.S y el hospital. Siempre en Domingo de Raúl Velasco quien presenta a la cantante Laura León quien baila con su grupo coreográfico. La nía Chata oriunda de Zacapa ve a Laura León y dice:

___Ve la tal Laura hasta con la cabeza baila, miren esa otra bailarina casi está en puros cueros. Por babosa iba yo a bailar así.

__Baile hombre, la aplaudimos, la aplaudimos, dijimos todos.

__No soy sus babosa, dijo riéndose y tapándose la boca sholca.

Un señor de Chilascó, con su chancuaco en las manos ( Y donde consiguió ese cigarro de tusa, algun familiar se lo dejó clandestinamente) expresa:

__Mire don Minche a nosotros nos van a operar de la hernia, somos tres para hernia, pero nos dijeron que hasta que se vayan los gringos. Ayer un grupo de enfermos estaba abajo y los gringos los estaban examinando. Un gringo canión, un verdadero siete leguas, repartió a cada quien según sus chaquirrias:

“ Los enfermos de los pies a la rodilla con mister Landar, los de la rodilla a la cintura con miss Yorkin. Los de dolencias de la cabeza con mister Yukis. Así oi yo los apellidos gringos. A un señor con dolamas en la nuca le dijeron__Para ti no haber especialista, esperar tu nuca para otra vez. Pobre ese enfermo la nuca le dolía tanto que siempre llevaba una toalla con unto de saber que animal, por eso tenía un tufo muy raro.

En eso hablo otro enfermo.

__Yo soy de las vigas, vine fracturado de un pie, mañana me enyesa y empieza mi calvario. De veras que bien se ve el calvario desde aquí, estamos en cuaresma ¿Verdad?, próximos a la Semana Santa. Hoy es viernes , oigan se oye el tamborcito de la procesión, como que el aire trae los cantos sagrados. De seguro la procesión va para una de las capillas del barrio. Será cierto don Minche que la semana santa de Salamá es una de las más importantes de Guatemala.

__Por supuesto le respondí.

Volvió a hablar el señor de Chilascó de bigotes amarillos, quemados por tanto fumar.

__En Chilascó se ve el Quetzal, en verano juegan (entran en celo) y viera usted, es cuando los machos botan la cola.

__Y ustedes no recogen las colas.

__No la recogemos por miedo a las autoridades.

__Los quetzales son muy hermosos, allá en Chilascó se ven mucho.

Hoy domingo 29 internan a un señor, se accidentó en su moto, está semi inconsciente. Parece que según como esté lo llevarán a la capital. Rogamos a Dios que se restablezca pronto.

AMBIENTE

El ambiente que se respira es relativamente bueno, pues el hecho de estar una persona recluida, por si solo, no es agradable el estado físico del edificio es muy bueno, los médicos y paramédicos son afectuosos y confiables.

Cada corto tiempo cambian ropa de cama y pijamas, la alimentación es buena y adaptada a las condiciones de cada enfermo. Un paciente me dijo:

__Mire don Minche la comida es buena, sólo que muy tarde nos la dan, eche lapiz, a las ocho de la mañana, una de la tarde y ocho de la noche. En el hospital nacional dan la comida más temprano, cuando sentimos desde aquí el olor de la comida, se nos despierta un hambre que para que le cuento

Otro paciente responde:___Es que vos también, si aquí no venimos a engordar. No venís por enfermo, por hablador yo que los doctores ni comida te daría te mantendría a puro suero. ¡ Baboso!

En exámen de emergencia

me extraen sangre

con hipodérmica,

cuatro veces la operación

en varios días se repite.

a la pregunta del resultado,

así tranquilamente

sin pestañear

la enfermera me dice

su sangre se coaguló

mañana reiniciaremos

la batalla.

LIBROS

Tengo para meditar la bilblia, leí el Apocalipsis de San Juan y quienes serán marcados con el número 666. También leí Revista del Organismo Judicial, Revista Médica, proporcionada por el doctor Solís, Revista para Bebés que me proporcionó mi hija Clarita, Revista Pueblo y leí siempre Prensa Libre. Tuve a la mano, lápiz, lapicero, cuaderno y a trabajar día y noche, mientras el cuerpo y la mente me lo permitían.

CONSERJES

El aseo es bueno, constante, Marcelo madruga con su trapeador.

Marcelo

Marcelino

Pan y Vino.

Lamentablemente ni pan ni vino están en la dieta que me han dejado. Sical es otro muchacho que realiza la limpieza.

Sical

si cal

no cal

De calicanto se hacían las paredes antiguamente.

Rosalbina también esta encargada de la limpieza. Ellos madrugan o hacen su trabajo ya entrada la noche.

OTRAS VISITAS.

Las profesoras Rubí y Toyita me desean pronta salud. Sudando me dicen___Uf que calor don Minche. Les replico___ Aquí tenemos que hacer a mal tiempo buena cara, de lo contrario no nos curamos. Llega Roberto Moya, el puro cuate de tiempo atrás y de siempre.

___Que pasó vos Minche.

___Aquí mirá con azúcar hasta para regalar. Se terminaron los traguitos. Se terminaron los tanguarnices de a pedalazo vos.

Y es que estando en la Escuela Normal Rural No.4 como profesores, salíamos del trabajo a la una de la tarde, pasábamos a tomar el almuercero dos veces por semana. Era de tomarse dos traguitos y a escupir a la calle. Allí nació lo de “ al pedalazo” por lo rápido que era. Aunque algunos seguían en el centro del pueblo, para completar la dosis a la que yo los tenía acostumbrados. Conmigo no se podían pasar de dos tragos.

DESPEDIDA

__Don Minche, nos contaron que mañana deja el Tacuche de enfermo. Así que busque una buena cercha , hay que dejarlo en buen estado para la próxima vez. Me reí de esa filosófica ocurrencia.

Se cumplieron diez días de tratamiento y gracias a Dios todo está bien. El doctor Arriola con expresión de satisfacción me entrega el resultado del exámen de sangre. Todo está normal. El lunes estará en su casa me dijo. Gracias doctor usted se interesó mucho por mi caso, Gracias doctor, reiteré.

BIENVENIDA

Salgo del centro hospitalario del I:G:S.S. Me despido de mis compañeros de infortunio y desfilamos con mis hijos Benjamín y Eduardo a casa. Al entrar ¡ Que sorpresa!, una cartel “BIENVENIDO PAPA MINCHE, SUS NIETOS Y TODOS LO HEMOS EXTRAÑADO”. Amalia me espera. Besos, abrazos. Diana María, la nieta más pequeña llega a saludarme. Entro al dormitorio y rezo frente a la Santísima Virgen María. Hay un nuevo cartel que dice.

“BIENVENIDO PAPA MINCHE A SU CASA. TODA LA FAMILIA LO EXTRAÑO”

PRESENTACION

Por un favorable azar del destino, este documento llegó a manos del profesor Roberto René Morales González, quien se lo prestó al licenciado César Mauricio Milián Orellana. Ni lerdo ni perezoso el licenciado Milián se lo entregó al Grupo de Amigos de la Literatura integrado por la licenciada Martha Murga de Gularte, el licenciado Miguel Angel Amperez, la PEM Lidia Magaly Guzmán de Recinos y la licenciada Carmen Otilia Chun quienes al leerlo consideraron que era imperdonable no publicar este trabajo del profesor, escritor, poeta y periodista Pedro Benjamín Ramos San José, ex catedrático del establecimiento. Sus ex alumnos lo recordamos por su don de gentes, su labor periodística y se vena literaria y poética, pero sobre todo por ser formador de varias generaciones de maestros, muchos de ellos con amor por la lectura y la literatura, cualidades que les fueron inculcadas por el profesor Ramos San José. Este grupo le presentó el proyecto a Byron Tejeda con quien se acordó hacer una publicación, aunque de pocos ejemplares para entregarlos a personas amantes de la cultura y el quehacer literario, antes de la publicación se acordó incluirlo en la sección que tiene a su cargo el profesor Walter Boteo Es una publicación del grupo de Amigos de La Literaturay TEMA como un homenaje al distinguido salamateco, al profesor Minchito como cariñosamente se le llamaba. El ejemplar original está dedicado al profesor Choquelo, como lo identicamos en el trabajo quien lo guardó por varios años. En este trabajo literario el escritor presenta vivencias de su estancia en el I.G.S.S de Salamá, durante varios días, lo hace con una narración llena de reflexiones filosóficas y con un fino humorismo que fue una de sus cualidades personales. Al final al retorno a su hogar nos relata como enfocaba su fe religiosa y su vida familiar

De esta forma reconocemos una vez más, aunque de forma sencilla, la trayectoria de un hombre de letras que fue siempre sencillo y que amó a su tierra. Por otro lado esta publicación también tiene una serie de fotografías de la Salamá antañona que esperamos se aprecien por su valor histórico. Un agradecimiento especial al licenciado César Mauricio Milián Orellana porque se ha empeñado en ir recopilando estas fotos y al señor Alex Rosales que siempre ha colaborado para la conservación de las mismas. Estas fotos están celosamente guardadas en la Escuela Normal Rural No. 4 donde se cuidan como parte del patrimonio histórico de Salamá.

INSPIRACION SALAMATECA

A continuación, agregado a este trabajo, presentamos la inspiración de salamatecas y salamatecos que han escrito con el corazón en la mano, poniendo su alma en cada letra, en cada palabra.

MI RETOÑO DE OTOÑO

Mi pequeño hijo José Roberto

es el pedazo más tierno de mi corazón,

cuando me ve llegar su cuerpo se electriza

y tiembla de la emoción.

Yo le llamo zancudo

es flaco y ojerudo,

siempre tiene un beso dispuesto

para dármelo listo y presto.

Mi pequeño sonríe a más no poder

no se cansa de preguntar:

dónde está la mamá ¿del pollito? ¿ y la papá?

Y me invita a que lo vayamos a dramatizar.

Mi pequeño hijo tiene su mirada picarezca

cuando se acurruca a mi lado

mi cuerpo y mi alma se enternece

y parece ser que estoy completa.

Yo le doy gracias al Creador

por regalarme tal bendición,

que llena mi vida de calor,

amor, esperanza y dedicación.

Disfruto los momentos a su lado

su compañìa me conforta,

me siento orgullosa de èl

y lo mejor es que él lo sabe.

Cuando se asombra sus cejas alza

parece que no le alcanzan

las expresiones de asombro

para mostrar su admiración

y entonces encoge sus delicados hombros.

Dulce regalo de la vida

cuando lo veo dormido

parece un angel

que el Creador me tenía prometido.

Yo le digo que no crezca,

el me ve serio y contesta

¿Por qué no querés que sea grande?

Le respondo:__Porque te quiero

pequeño e inocente.

A lo cual él contesta:

__Cuando sea grande voy a

manejar moto y tomar cerveza

y entonces prefiero que no crezca.

Verte sonreír es ver al Creador

en todo su esplendor,

verte desnudo

es ver la naturaleza en tierno crudo.

Verte llorando

es tocar mi alma al desnudo,

verte hablar es pensar que la naturaleza

es perfecta.

Guarda en tu inocente corazón

las `palabras de tu madre

quien por primera vez escribe

a quien es su más fuerte inspiración.

Autora: Lidia Magaly Guzmán Prera de Recinos

Septiembre de 2008.

NIÑA BELLA, NIÑA INQUIETA

Niña bella, niña inquieta

ayer normalista soñadora,

uniforme bien planchado,

maleta al hombro

colmada de ilusiones.

Platicabas con Neruda,

José Martí y Rubén Darío

bailabas y cantabas en magistral imitación

emulando a Gloria Trevi y otras con encanto juvenil.

Mas despertaste cual aurora,

con frenético entusiasmo

buscando urgida y apurada

el manantial de la inspiración.

Conocemos tu sentir y pensar,

pues te desnudaste completita,

te entregaste sin reservas,

para deleitarnos con la oda a la rosa,

la naturaleza, tu bello San Miguel

y en un enfoque majestuoso al amor perfecto.

Licda. Martha Murga de Gularte, autora.