| Lo tiene al reves |
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| Escrito por Byron Tejeda |
| Miércoles 02 de Septiembre de 2009 21:45 |
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¿ LOS TIENES AL REVES ? ( Por favor envíe este articulo a otros salamatecos) Escribe Elgi Walter Boteo García
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Tel. 5927-1345 En materia de supersticiones, no hay sociedad que no las tenga y por más que haya personas e instituciones que han luchado para erradicarlas por completo, en el caso de las supersticiones, ha sido casi imposible. Salamá tiene su propio listado de supersticiones en algunos casos similares a las de otros departamentos y en otros son supersticiones muy vernáculas, muy salamatecas, con el sello característico de nuestra tierra. Hace algunos años, no recuerdo cuantos, un amigo que trabajaba en el INTECAP, me invitó a compartir con un grupo de señoras el tema de las supersticiones salamatecas, actividad que realizamos en el INEBE, luego convertí esa actividad en un sencillo artículo que se publicó en un pequeño periódico local. Me imagino que hasta las supersticiones extraña uno cuando está fuera del país, tanto ha de ser el amor a la tierra donde está enterrado el ombligo de uno. Porque como no recordar que de repente a usted se le antojó un delicioso chirmol para acompañar los deliciosos frijoles volteados de la cena, pero se da cuenta de que no hay una sola pizca de sal en el salero. Manda usted a la muchacha a buscar a las tiendas una librita de sal y en todas le dicen que no hay que justo hoy se terminó aunque la muchacha le cuenta que la dueña de la tienda se paró frente a las bolsas de sal, cubriéndolas con su humanidad. Y asi de tienda en tienda dice “nuay” aunque la sal este a la vista la muchacha regresa sudorosa y le cuenta que en ninguna tienda le despacharon sal pero que si había y usted ya le había echado rayos a la muchacha y la había acusado mentalmente de estar de la mano con un chonte en vez de hacer rápido los mandados. Y se tiene que comer un chirmol sin sal, lo cual no es justo. Y es entonces cuando se recuerda que es una de las supersticiones locales, jamás le venderán sal de noche. Alguien le lleva el norte al presidente de la república y sus asesores de que usted es un sesudo (a) analista político (a) y que tiene en su prodigiosa materia gris la solución a todos los problemas de esta querida patria y todavía con ribete también sabe como solucionar el intríngulis entre Mel Zelaya Rosales y Roberto Micheleti Bain en Honduras. El presidente, zorro como siempre, sabe que en Salamá hay verdadero gurú de la solución de conflictos, el mismo día que le llega el flash decide visitarlo (a), con tan mala suerte que ese día la agenda del presidente estaba muy cargada y puede salir en su helicóptero hasta las seis y media de la tarde, el helicóptero aterriza en el estadio Las Rosas. Pero para usted ese fue también un día de andar de arriba para abajo, la muchacha había presentado su renuncia irrevocable días antes, por lo tanto ese día no hubo quien barriera la casa. Cuando el mandatario toco la puerta de la casa de usted y ahogándose porque se estaba comiendo una tortillita con queso para mitigar el hambre recibe al presidente y lo acomoda en la sala. Luego de que el presidente explica la causa, razón o motivo de su visita usted se despepita y le da hasta los consejos que jamás el le hubiera pedido. El presidente se despide convencido que hay muy pocos cerebros como el suyo y que si por mala suerte usted falleciera su cerebro hay que guardarlo en formol, en una “sala de palacio”. El presidente va con valiosos consejos anotados en su agenda, pero ya acomodado en el helicóptero comenta con sus asesores. ¡ Que inteligencia, pero que shucos, ni siquiera barren su casa¡ Y es que el mandatario se sentó en su sala rodeado de bolsitas de Tortrix, de envoltorios de dulcitos y basuritas por aquí y basuritas por allá. Pero el jefe del ejecutivo no sabe que en Salamá la superstición impone que jamás bajo ninguna circunstancia se barre de noche. Más ejemplos abundan pero pongamos el de Fulanita que por tanta vuelta en el día no barrio su casa y por la noche llego Perencejo su enamorado y lo tuvo que recibir en una sala que no había probado escoba ese día. Perencejo poniendo cara de príncipe azul se sienta en un mullido sofá la toma de la mano y mientras le besa “esos dedos de marfil” ve para abajo y sus ojos casi bizcos de pasión enfocan con su “zoom” una bolsa de nylon que está tirada en el suelo y dice Panty Hose Corazón y otras basuras más, Pero el amor es ciego y a Perencejo eso no le preocupa. El sabe que por muy enamorada que este su Dulcinea jamás de los jamases barrera de noche. Otra noche usted estaba a punto de cerrar un excelente negocio y tenía reunir Q. 2,998.00. Solo llegaba a Q. 2,996.00 es decir le faltaban dos humildes quetzales para ajustar la cantidad. Zangoloteó todas las alcanciíllas de los chirises para ver si encontrada dos centavos para solucionar esa circunstancia pecuniaria, pero nada. De repente desde lo más profundo de su mente vino la solución. Su compadre Filogonio Platino Oreado, dueño de varias casas en pleno centro, de ganado y varios negocios. Una tarde que usted iba en carreras su compadre Filogonio le atajó casi, para prestarle dos quetzales para llamar un teléfono público porque don Filo, pobrecito, no llevaba sencillo, usted se los dio. Y ahora era la oportunidad de cobrarle con despiste, es decir prestar dos quetzales para quedar tablas. Menos mal que su compadre vive a dos cuadras de la casa de usted. Tocó el timbre y salió su compadre malhumorado porque le interrumpieron su momento de ver Noti Star con su presentador estrella el profesor Chanito Valle. El compadre, mal educado ni siquiera le invitó a pasar adentro, porque su instinto comercial le indicaba que visitas de noche casi siempre eran para recibir sablazos relacionados con el dinero. Pero este era un cobro diplomático. El compadre Filo con su memoria de gerente de banco, recordó que le debía dos pesos a usted, pero inmediatamente craneó como no pagarle. Dijo que la billetera le fue arrancada de un lenguetazo por una de sus vacas esa misma tarde, que los cheques se le terminaron, que la tarjeta de débito la tronchó a tijerazos un su nieto. Para mejores argumentos usted desde la puerta vio como busco dos benditas fichas y no las halló y hubo un momento, en que en un acto teatral pidió una barreta para arrancar dos ladrillos de la sala y ver si por casualidad el albañil que construyó la casa en una de sus gomas había votado dos fichas entre la mezcla, A estas alturas usted mejor desistió y al despedirse en vez de sonreirse con el compadre frunció el ceño como papel crepé de tan como la gran diabla que estaba. ¿Cómo no iba a tener dos quetzales el hombre más rico del pueblo?. Pero la culpa de esta decepción fue suya por no haber recordado que en Salamá nadie paga de noche, otra de nuestras supersticiones. Vaya que no vio cuando el compadre guardó un costalito con billetes de a quetzal que le llevaron de uno de sus negocios, unos momentos antes. Otra superstición. Si va a pasar un entierro frente a su casa nadie debe estar durmiendo porque el que está en pleno sueño puede morir posteriormente por eso. Asi que a despertar a los siesteros y dormilones mientras pasa el funeral. El problema es cuando el jefe de la casa o un hermano esta durmiendo y no es sueño normal sino provocado por unos cuantos tanguarnises y usted le retuerce las orejas como retorcer clavijas de violón y ya se las dejó más grandes que las del burrito sabanero de tanto estirarselas y no despierta. En sus desesperación usted la tapa la nariz pero resulta que el sacó un curso de buceo y sabe aguantar la respiración y en ultimo caso le hala el pelo con tanta fuerza que de una vez le da carnet para entrar el mundo de los calvos, todo por salvarle la vida. A estas supersticiones se unen las de no pasar bajo escaleras, tenerle miedo a los gatos más oscuros que la noche, no quebrar espejos y más. Pero el mundo de las supersticiones tiene su propia jerga y existe lo que se conoce como raguás o se las contras, que nada tienen que ver con los paisanos de mi querido amigo el doctor Gadea. Ejemplo: Como se dice que cuando los niños juegan mucho en una esquina es que estan anunciado que a alguien lo van a “pocarear” el raguás es quemar chile para que esos chirises dejen de jugar y no estén anunciando a la huesuda. Cuando hice mi examen de Profesorado de Enseñanza Media ya casi para entrar a la sala y enfrentarme a la terna, una compañera sin decir agua va metió la mano entre la bolsa derecha de mi pantalón. Pensé que sólo podían ser dos cosas o algún tornillo se le había desubicado o se había unido a la causa de las abusadoras de varones. Pero no solo metió la mano, algo me dejó allí. Y tuve que pasar todo el tiempo del examen con la duda de que era esa bolita o eso ovalado que sentía en la bolsa, cerca de mi pierna. Cuando salí, sudando de los nervios me fui al baño para quitarme la duda, era un limón partido. Ella me explicó que era un raguás para “domar” a los de la terna. En aquel ambiente académico aquello era como querer usar el traje y el mazo de Trucutú para viajar en una nave espacial. Cuando me entran las dudas filosóficas de la existencia, a veces en lo más árido del insomnio me pongo a pensar: ¿Será que por eso gané?. Pero el epitome de las supersticiones lo ejemplifica una conocida familia salamateca, cuyo apellido no diré por respeto y por prudencia. Es una familia próspera en todo sentido, pero que atribuyen su buena fortuna a usar la ropa interior al revés. Secreto que han venido aplicando desde varias generaciones, Es una verdadera hermandad secreta. Los jóvenes, hombres y mujeres son iniciados en la alquimia de “ Al Revés” tienen que tener cumplidos dieciocho años para ser iniciados. Hacen una ceremonia en |



